Publicado el Deja un comentario

#WCW: Sara Ramírez

Sara Ramírez

No sé por qué he tardado tanto tiempo en hablar de esta mujer en mi Woman Crush Wednesday porque en su día me pegó muy fuerte.

Imagen relacionada

Como muchas de vosotras, conocí a Sara Ramírez gracias a su personaje de Callie Torres en Anatomía de Grey. Callie era una traumatóloga a la que le encantaba el crujir de los huesos, la pizza y liarse con compañeros de trabajo. Bueno, esto último es la tónica en el Seattle Grace Hospital. Se acostó con Mark Sloan, con quien siempre tuvo una excelente relación, con o sin sexo, pero se casó con George O’Malley. La cosa no funcionó y volvió a quedarse soltera. Fue entonces cuando llegó Erica Hahn (seguro que ya no os acordabais de ella). Con Erica, Callie descubrió su sexualidad. La indecisión de Callie, que no sabe cómo manejar su descubrimiento, hace que Erica se canse y la deje (a ella y a la serie). Sigue leyendo #WCW: Sara Ramírez

Publicado el 1 comentario

36 cosas sobre mí

36 cosas sobre A. M. Irún
  1. Soy bastante buena jugando al fútbol. Tengo técnica y velocidad fruto de años jugando con chicos en el recreo.
  2. Solía ocupar posiciones avanzadas (pívot, delantera, media punta). En mi último equipo marqué 100 goles en tres años y medio.
  3. Viví mucho tiempo en Madrid y, como Nico, descubrí que era lesbiana cuando cruzaba miradas con una chica en el metro.
  4. Soy Licenciada en Periodismo por la Complutense (Madrid).
  5. Allí me enamoré platónicamente de un profesor.
  6. Lo que más me gustaba de Madrid era pasear e ir de museos. El Sorolla y el Thyssen son mis favoritos.
  7. Un hecho trágico en mi familia me descubrió el absurdo de la vida y dejé de buscarle sentido. Esto es lo que hay, hazlo lo mejor que puedas.
  8. Me encanta comer, pero engordo con facilidad. Afortunadamente, no me da pereza hacer ejercicio y me mantengo en forma.
  9. Mi comida favorita es el pollo asado con mahonesa y el huevo frito con [inserte aquí complemento]. Soy así de simple.
  10. Soy muy laminera. Me encanta el dulce, especialmente, el chocolate.
  11. Durante mucho tiempo estuve acomplejada por mis piernas (cortas y musculosas), pero lo superé gracias a la Wii Fit, que insistía en la importancia de las piernas para una vida longeva y de calidad.
  12. Soy muy torpe. Tipo Pepe Viyuela. El móvil se me cae constantemente. Así lo llevo, lleno de rajas. 
  13. Tengo cicatrices de 30 puntos de sutura en todo mi cuerpo.
  14. También tengo cicatrices sin puntos. Mis rodillas dan fe. Mi favorita: una en la mano por abrir una lata de caballa en aceite de oliva.
  15. Soy una persona muy sensible. A veces lloro y no sé por qué. Si tengo sueño también me pongo triste y puedo llegar a llorar. 
  16. También soy bastante despistada, algo que no sólo me afecta a mí sino también a la gente de mi alrededor. A veces, es muy exasperante.
  17. Por otro lado, mi cabeza almacena datos de lo más random. Quizá por eso no tenga espacio para las cosas del día a día.
  18. Tras años racaneando por no tener un sueldo decente he creado un hábito en el cual registro mis ingresos y mis gastos en una Excel. Aunque suene un poco a tío Gilito, os lo recomiendo.
  19. Mi padre murió hace un par de años y aun soy incapaz de escuchar a Mike Oldfield (uno de sus favoritos). Cuando suena en la radio tengo que cambiar de emisora antes de soltar la lagrimilla.
  20. Gracias a él tengo un bagaje musical bastante amplio, de lo cual siempre le estaré agradecida.
  21. Aunque siempre fui más de Christina Aguilera, admiro mucho a Britney Spears.
  22. También era más de las Spice Girls que de los BSB. Era la Sporty Spice, obviamente. Me encantaba ir en chándal e iba siempre con coleta.
  23. No me solté el pelo hasta el instituto. Lo que había sido una mierda hasta entonces (pelo rizado y rebelde) se convirtió en mi principal aliado para distinguirme.
  24. Mi banda favorita sigue siendo Amaral (la metió en casa mi padre). He ido a cuatro de sus conciertos, sin ser yo una persona de conciertos (soy bajita y me destrozan las rodillas).
  25. Ahora me ha dado por las voces femeninas: Vega, Boza, Zahara, Conchita, Vanesa Martín, Brandi Carlile, Morgan, Janis Joplin, etc. Acepto recomendaciones
  26. Sufrí una crisis muy tocha cuando volví a Zaragoza por falta de curro/cash. Tocha en plan: ¿qué hago con mi vida ahora? (Recordad, no sólo estaba sin curro, sino que había descubierto que era lesbiana). Tuve que reciclarme y pasarme al Marketing.
  27. Por esto me identifiqué mucho con Rory Gilmore en “Las 4 estaciones“. Una joven con aires de grandeza que vuelve de la gran ciudad al pueblo.
  28. Me rescataron el fútbol, mi sobrino y la chica que a la postre sería mi novia.
  29. Este mes hago seis años con ella.
  30. Mi primer fanfic ocurrió sólo en mi cabeza. Era sobre Rizzoli&Isles. Entonces, no era escritora y la humanidad se va a perder esa historia.
  31. De hecho, muchas historias sólo ocurren en mi cabeza y no llego a plasmarlas en papel. A ver si inventan el lector de mentes ya…
  32. Hasta entonces, duermo con un cuaderno en la mesilla porque es por la noche cuando más ideas se me ocurren.
  33. Tardé un tiempo en sentarme a escribir en serio. Lo había hecho antes, pero sin mucho convencimiento. No sé por qué no empecé antes.
  34. Ahora no puedo parar. Tengo ideas de novelas para diez años, por lo menos. Si me lo permitís.
  35. Estoy a tope con #Luimelia, pero eso ya lo sabíais.
  36. Intento superar cada día el síndrome del impostor en el trabajo.
I wanna cry. Why? I don’t know why. Christie Hyden (The Pretenders) tocando palmas.
Publicado el 2 comentarios

#Luimelia es para siempre

Fanfic Luimelia Amar es para siempre

1

El aire viciado de tabaco y tensión inundaba el despacho del Kings, donde Luisita daba pasos perdidos de una pared a otra. Hizo una parada en su mesa y certificó que no le quedaba ya ningún cigarro en el paquete. Lo estrujó con rabia y el papel de aluminio y cartón crujió entre sus dedos. Encestó la bola en la papelera y su caída coincidió con el golpeo de un par de nudillos en la puerta.

Luisita se atusó el pelo y fingió un gesto de seguridad en su cara.

—Adelante.

La puerta se abrió y apareció Amelia. Una bola de saliva bajó a trompicones por la garganta de Luisi.

—¿Querías hablar conmigo? —preguntó la vedette.

—Sí, sí, pasa.

Amelia avanzó hacia ella y Luisita reculó.

—Siéntate —le dijo ofreciéndole una silla—. No, mejor quédate de pie. Bueno, lo que quieras.

—Luisita, ¿te pasa algo?

La dulce mirada de Amelia acabó por desarmar a su amiga, que tuvo que recomponerse.

—Amelia, puede que me hayas notado un poco rara estos últimos días.

La cantante alzó una ceja y asintió con la cabeza. Intuía por dónde iba a salir Luisita, pero no las tenía todas consigo. Deseaba con todo su cuerpo ser la enamorada de Luisi, pero no la quería perder como amiga. En un segundo recordó cuando la conoció. Le pareció muy guapa y amable, pero no vio venir que acabaría enamorándose perdidamente de ella. Sigue leyendo #Luimelia es para siempre

Publicado el Deja un comentario

Luisita, Amelia y la homosexualidad en los años 70

Ya está. Ya estoy enganchada a un nuevo ship. Hay que ver lo poco que tardamos las lesbianas y bisexuales en encontrar nuevas historias que amamanten nuestra sed de representación.

Luisita (Paula Usero) es una joven dulce, soñadora e idealista. Sus padres murieron durante la guerra civil (fueron guerrilleros en la resistencia republicana) y su tía Manolita movió cielo y tierra por dar con ella y traerla a Chamberí (Madrid).

Amelia (Carol Rovira), por su parte, ha huido de su familia en Zaragoza para poder trabajar de lo que a ella realmente le gusta: como vedette en los populares espectáculos de variedades.  Luisita contrata a su amiga para el Kings, donde es encargada, y la amistad se va estrechando día a día. Amelia se enamora de Luisita y… Bueno, mejor lo veis por vosotras mismas.

Resultado de imagen de luisita y amelia
Luisita (izquierda) y Amelia ensayando para un espectáculo

Sigue leyendo Luisita, Amelia y la homosexualidad en los años 70

Publicado el Deja un comentario

Resumen NaNoWriMo 2018

Os resumo el post por si tenéis poco tiempo: mi paso por el NaNoWriMo 2018 ha sido un relativo fracaso.

Resultado de imagen de nanowrimo 2018

Me había propuesto escribir tres relatos cortos, un relato más largo y redactar el flujo de trabajo que hago para escribir, desde el planteamiento de la idea, diseño de personajes y estructura, redacción, corrección, maquetación y, finalmente, promoción.

Al final me he quedado en dos relatos (uno con chicha, el otro basura) y un relato largo inacabado que va camino de novela corta.

Fue el relato basura el que me cortó el ritmo. No logré conectar con las protagonistas como esperaba (y necesitaba) y al final se convirtió en un lastre porque era incapaz de dejar la historia abandonada.

El otro error fue contar como días hábiles los fines de semana. El primer finde logré mantener el ritmo y sacar las palabras diarias, pero el resto del mes me resultó imposible continuar el buen ritmo de entre semana los sábados y domingos (incluso fallé algún viernes).

Resultado de imagen de nanowrimo 2018

Tampoco me arrepiento. Hice una actividad muy chula con mi sobrino, he ido a dos conciertos (Carmen Boza y Jarabe de Palo) y un cine (Bohemian Rapsody); he visto una serie (Arde Madrid!) y he leído un libro (La librería del señor Livingston  –hacía tiempo que no me leía un libro en un mes); he tomado cafés con mi nonagenario abuelo y he pasado tiempo con mi familia y mi novia. Vamos, que ha sido un mes completito.

Aun así he alcanzado las 40.000 palabras.

Y lo mejor: el relato-largo-que-luego-fue-novela-corta va por buen camino y espero acabar de escribirlo para el puente de diciembre.

Lo más curioso de esta historia son tres cosas: una, que va de zombis; y dos, que empatizo más con el personaje masculino que con el femenino. La tercera es que tenía toda la historia atada antes de ponerme a escribir. Estaba dispuesta a ser una escritora mapa, disciplinada, cero bloqueos, etc. Pero no fue así. Surgieron nuevas historias, personajes y escenas con las que no había contado. La historia estaba desbocada y yo no tenía ninguna intención de coger las riendas. De ahí que el relato haya tomado cariz de novela corta.

Ya en enero sacaré la tijeras y quizá vuelve a ser un relato.

scissoring GIF
Publicado el 1 comentario

Una estrella danzante

Ya está en pre-reserva mi nueva novela, la segunda que publico este 2018. ¡Ritmazo!

Os presento a Jana en “Una estrella danzante”. La escribí durante el #NaNoWriMo2017 y la he trabajado durante todo el 2018 para poderla traer antes de que acabara el año.

Una estrella danzante

La nueva novela de A. M. Irún.

Jana es una espía del tres al cuarto a la espera de su gran misión. Claudia se metió con quien no debía y ahora necesita un arma, un matón o ambas cosas. Mia está metida en le banda de Grosinho y tontea demasiado con la chica de su jefe.

Y las tres son la misma persona.


Jana Báñez no sabe si es ella de manera genuina o sólo un calco de su padre torneado por los deseos de su abuelo.

Tiene el trabajo de sus sueños. Bueno, más o menos, pero le da para vivir. Le gustan las mujeres y no suele tener problemas para ligar. También tiene una relación tirante con su madre, un Citroën DS del 74 y un agujero en su memoria.

Lo que no tiene es nada que perder cuando un tipo le invita a entrar en su coche y le propone la posibilidad de formar parte de un equipo de espías para una misión sencilla: infiltrarse en la banda de Grosinho, el capo gallego que controla todos los after de la ciudad, y sacar toda la información posible.

Pero nada es sencillo en esta vida y Jana deberá luchar contra Grosinho, contra sus lagunas de memoria y hasta consigo misma para descubrir que hace falta un caos en su interior para generar una estrella danzante.

Comprar en Amazon

[add_to_cart sku="jana" style="" show_price="false"]

3,49Añadir al carro

More details →

Sinopsis

Jana es una espía de poca monta que amanece en una cama que no es la suya ni de ninguna de las dos chicas con las que se ha acostado. Y no recuerda cómo llegó allí. Sigue leyendo Una estrella danzante

Publicado el Deja un comentario

#WCW: Sandra Bullock

Sandra Bulloc

Sandra Bullock fue uno de mis primeros crush cinéfilos, si no el primero.

Hasta tal punto de tragarme truños como Demolition Man o Premonition sólo por verla a ella. Aun estoy dándole vueltas sobre cómo se usan las tres conchas en los baños futuristas.

Tiene una dilatadísima carrera. La conocí en una excursión con el cole cuando en el autobús nos pusieron Speed (sí, no había otra peli que poner). Yo era una peduga de unos 10 años. A mi hermana pequeña le encantaba Keanu Reaves y yo notaba cosas que aun no era capaz de explicarme al ver el rostro apurado de Sandra Bullock intentando controlar aquel autobús.

Sigue leyendo #WCW: Sandra Bullock
Publicado el Deja un comentario

Misteriosas autoras de novela lésbica de las que quiero más

La frustración ante el poco público de novela lésbica puede llevar a algunas autoras a rendirse antes de tiempo

Es difícil escribir un libro. Es MUY difícil, de hecho.

Escribir en verano es duro. Photo credit: Internet Archive Book Images. No known copyright restrictions

Es un ejercicio solitario, que requiere mucha concentración, introspección y, sobre todo, paciencia. Un esfuerzo que muchas veces no se ve compensado con reconocimiento o dinero. Más si se trata de novela lésbica, donde el público de habla hispana es más reducido.
Esto puede hacer que una autora se frustre al ver que su primera novela, esa a la que le has dedicado tantas horas, esfuerzo y cariño, no alcanza la cantidad de lectoras que hubiera deseado y decidan no volver a escribir más. 

No sé si se trata del caso de estas dos escritoras que os traigo. Si es así, que estas líneas sirvan para animarlas a seguir. Esto es un partido que tiene muchos tiempos.

Sigue leyendo Misteriosas autoras de novela lésbica de las que quiero más
Publicado el 2 comentarios

#WCW: Cecilia Freire

Este miércoles, el “Women Crush Wednesday” (#WCW) lo protagoniza una actriz patria.

Corría el año 2008 y una serie en Antena 3 revolucionaba a la adolescencia de este nuestro país. Era FoQ (Física o Química para los millenials). Ambientada en un instituto, en ella se hablaba sin tapujos de sexo, drogas y diversidad sexual entre otros temas controvertidos, que se sumaban a la querencia al desnudo de sus protagonistas (profesores y alumnos). Ellas bebían los vientos por Cabano (Maxi Iglesias) y ellos por Ruth (Úrsula Corberó). Yo, que ya no era una adolescente me fijaba en las profesoras. Bueno, en unA profesorA.

Cecilia Freire en el photocall de los Goya 2016
Cecilia Freire en el photocall de los Goya 2016

 

Sigue leyendo #WCW: Cecilia Freire
Publicado el Deja un comentario

Fanfic #Barcedes: Capítulo noveno

fanfic Barcedes A. M. Irún

¿De qué va?

Historia basada en la telenovela “Perdona nuestros pecados”, ambientada en el Chile de finales de los 50. Mercedes y Bárbara han confesado su amor por la otra, pero Sofía Quiroga las ha visto en una situación comprometida y las ha amenazado con contar a todo Villa Ruiseñor su relación.


¿Quieres empezar desde el principio?

Mercedes y Bárbara se miraban con temor cada vez que la señora salía de la salita para traer algo de comer o de beber. La mujer era olvidadiza y cuando traía las pastas no traía el café o se olvidaba del azúcar.

–Bárbara, no creo que haya sido una buena idea venir a casa de esta señora –susurró Mercedes cuando la mujer se andaba por la cocina.

–Bueno, pero no tenemos un lugar mejor donde estar –respondió la morena.

La anciana volvió con el tarro del azúcar y lo dejó sobre la mesa.

–Le agradecemos enormemente su hospitalidad –dijo Bárbara.

–Os he visto algo perdidas y sólo quería ayudaros. Las mujeres deben ayudarse, ¿verdad?

La pareja asintió.

–No somos de por aquí –dijo Mercedes cuando se endulzaba su café.

–Ya lo sé –dijo la señora, y sin demorar más su revelación por temor a arrepentirse, les soltó–: Ustedes son la directora Mercedes Möller y la profesora Bárbara Román, y vienen de muy lejos.

La cucharilla de Mercedes cayó sobre la mesa y a Bárbara se le atragantó el café.

–¿Cómo sabe…? –Mercedes trató de seguir hablando, pero su estupefacción se lo impedía.

La mujer guardó unos segundos de silencio antes de responder. Un par de pájaros piaban en el balcón de la casa, y aquel dulce sonido se mezclaba con el del tráfico que subía de la calle. Hacía calor afuera, pero la fachada estaba en sombra y entraba algo de fresco a la salita.

–Lo sé porque yo fui quien las delató durante la representación de “La casa de Bernarda Alba”, antes de que hubiera un terremoto y se os tragara la tierra.

Bárbara hizo un esfuerzo por alisar el rostro de la mujer, de recuperar el brillo adolescente de sus ojos, y de teñir de juventud su cabellera.

–Sofía Quiroga –dijo por fin.

–Así es –corroboró la señora pidiendo disculpas con una sonrisa.

Durante un buen rato, nadie habló. Mercedes y Bárbara se miraban confusas mientras Sofía esperaba paciente a que sus antiguas profesoras asimilaran la situación. Mercedes tenía el ceño fruncido y las mejillas sonrosadas, tal era su esfuerzo por encajar aquello en sus esquemas mentales. Bárbara, por su parte, buscó las respuestas dentro de aquella salita. La tela del sofá desgastada, el mantel de la mesa descosido, las paredes amarillentas. Aquella casa distaba mucho de tener la solera de la mansión de los Quiroga en Villa Ruiseñor.

–La vida no me ha tratado muy bien –se disculpó doña Sofía–. No saben cuánto me he acordado de ustedes.

–¿De nosotras? –preguntó Mercedes, que se reenganchó a la realidad.

–Sí –la mujer se levantó de la mesa con lentitud. Sus huesos eran débiles y ya había sufrido dos operaciones de cadera. Si no iba en silla de ruedas ya era por su empeño por salir a pasear todos los días para fortalecer un poco sus músculos. Se dirigió a una cómoda desvencijada y sacó un marco de fotos del cajón. Con la misma lentitud, lo llevó a la mesa y se lo enseñó a la pareja–. Este era mi marido.

–Muy apuesto –dijo Bárbara después de que ella y Mercedes dieran cuenta de la imagen.

–Sí, lo era –dijo doña Sofía. No había ni una pizca de nostalgia en su voz–. Lo dejé todo por él: los estudios, el pueblo, a mi familia. Yo sólo era una niña consentida y estaba enamoradísima. Tanto que me impidió ver lo peligroso que era.

–Oh, dios mío –exclamó Mercedes.

–Le gustaba beber, ir con mujeres de mala vida y sacar el máximo dinero del negocio de mi familia. Cuando mi padre se hartó, urdió mil planes para acabar con él y nuestra vida se convirtió en un infierno. Sospechosos accidentes, mujeres embarazadas que le exigían una paga para sus hijos, deudas… Me pegaba asiduamente porque, según él, yo había sido el origen de todos sus males.

El gesto de la pareja se fue amargando conforme el relato avanzaba.

–Él acabó muerto y yo herida, física y mentalmente, aislada y arruinada. Si no fuera por la María Elsa, que me puso esta casita y me pasaba de tanto en cuanto algo de dinero, no hubiera sobrevivido. Porque eso es lo que he hecho toda mi vida. Sobrevivir.

Doña Sofía comenzó a sollozar.

–Me acordé tanto de vosotras, de cómo luchasteis por vuestra felicidad y vuestra libertad… Os convertisteis en un faro para mí, y aquella chispa del terremoto era su llama. No pude soportar la culpa. Los Möller me miraban con odio cada vez que nos cruzábamos, como si yo misma os hubiera empujado a la grieta. Para soportar la culpa, me convencí a mí misma de que no habíais muerto ni estabais en el infierno, sino que aquella chispa os había dado la libertad para ser felices juntas. Lo soñaba constantemente –Doña Sofía se secó las lágrimas con un pañuelo que volvió a guardar en la manda de su camisa floreada–. Y ahora resulta que es verdad.

Próximo capítulo: Sábado, 14 de abril. ¿Te aviso?