Diario de una escritora de novela lésbica #23

Esta entrada se podría haber titulado “Inventario de escenas erótico-lésbicas”.

Hoy he escrito una. Bueno, más o menos, porque al final no quería contar una escena erótica sino que dos personajes hacían el amor.

Sí, es diferente. El objetivo no es tanto que la lectora “sienta” que hacen el amor, sino que “sepa” que hacen el amor.

Aún así creo que he dejado mi impronta como escritora. No sé, cuando lo leas ya me dirás.

Me raya mucho escribir escenas eróticas. ¿De cuántas maneras se puede escribir a dos mujeres haciendo el amor? ¿Cuándo se agotan las metáforas? ¿En qué momento se pasa de la metáfora a la fumada? ¿Por qué no hay sinónimos elegantes para “coño” además de “sexo”? Hoy he puesto “chichi”, pero antes de que eches tu cuello para atrás con desaprobación, que sepas que, en este caso, era la palabra que tocaba.

Y tú como lectora, ¿cuántas escenas eróticas lésbicas puedes soportar? Yo reconozco que muchas veces me las salto cuando leo a otras autora (o cuando me releo a mí misma).

¿Qué esperas de una escena erótica?

¿También tú llevas un inventario de escenas erótico-lésbicas y dices muchas veces “esto ya lo he leído”?

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2 comentarios

  1. Lo confieso, a veces salto partes eróticas igual que tú. Solo los leo cuando ha pasado tanto tiempo y tanta tensión sexual que definitivamente vale la pena.
    Gracias por ponernos al día

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