Take your passion and (fake it til you) make it happen

Ojalá todos pudiéramos vivir de lo que nos apasiona, pero, sobre todo, ojalá todos pudiéramos encontrar algo que nos apasione.
A mí me apasionan muchas cosas. Os puedo dejar alguna, si queréis.
Canta Irene Carra en la ya recordada por estos lares Flashdance que cojas tu pasión y hagas que suceda.

Bueno, Irene, a lo mejor no es tan fácil como lo pintas, pero para eso está tu nueva youtuber favorita Ter explicándote cómo conseguirlo a través de la experiencia de Selena Gómez.


Ter nos dice que Selena Gómez al principio no era muy talentosa, pero le apasionaba cantar. Así que imitó la confianza, las competencias y la mentalidad de la gente con éxito en ese entorno en el que quería tener éxito hasta que ha conseguido clavarlo y convertirse en una estrella de la música.

¿Sabéis quién también fingió hasta que lo consiguió?

Exacto.

Como consejo no está mal y seguro que conoces a decenas de personas que, conscientes o no, lo han seguido.
Así que coge tu pasión, imita, imita, imita, y haz que suceda.

No vas a encontrar tu estilo con el primer golpe de tecla, no vas a encontrar tu voz en el primer folio y, desde luego, no vas a lograr el éxito en tu primera novela (hablo de escribir, pero me dirijo a cualquier persona con una pasión).

El arte, como la vida, es copiar, pegar y remezclar.

Y, por si no te habías dado cuenta, este post no es nada original.

Las Spice Girls mataron a Disney 

Spice World. The Movie es una película valiente de cinco chicas que sabían que iban a ser despellejadas por hacerla porque, básicamente, se las despellejaba por cualquier cosa que hacían.

Se van a cumplir 20 años del estreno de la película Spice World. The Movie, protagonizada por las archiconocidas, en su momento, Spice Girls. Todas sabemos que no es una película que pasará a la historia por su guión, ni su dirección, ni, mucho menos, por sus actuaciones, pero sí lo hará por otras cosas.

Las Spice Girls irrumpieron en la escena musical con su single y videoclip Wannabe, que definía a la perfección sus objetivos: romper moldes, empoderar a las niñas y poner las mesas patas arriba.

Ese era su mensaje: cualquier cosa que hagas, estará bien, ya sea jugar al fútbol, llevar minifalda o teñirte el pelo. Y todas empezamos a llevar plataformas o tops o chándal sin complejos, y a no callarnos ante los comentarios ofensivos de los chicos. Ahí fue donde ellos empezaron a perder el rumbo, a descubrir que estábamos dispuestas a rebelarnos ante las cartas que nos habían repartido. Ahí fue donde comenzó el feminismo pop.

Todas nos identificábamos con alguna: la salvaje, la provocadora, la dulce, la deportista o la sofisticada. Estaba muy estudiado, era un producto de marketing que aprovechaba la nueva ola de artistas femeninas con mensajes propios (Alanis Morrissette, TLC y Destiny’s Child en la MTV, y el Riot grrrl en el underground) a la que sumaba el poder adquisitivo de las niñas de 13 años de mediados de los 90 para generar un producto que, quizá, se les fue de las manos. 

Con ellas escuché por primera vez la palabra “bisexual” para definirse, y descubrí que existía un “girl power”. Pero sobre todo, me reafirmaron en la idea de que no quería ser un chico o no era una marimacho sólo por el hecho de que me gustara jugar a fútbol, como así me hacían creer algunas personas (¡Gracias, Mel C! –tú siempre fuiste la mejor voz).

También aprendimos lo que era la sororidad, la solidaridad entre mujeres, a aceptar las diferencias y colaborar entre nosotras, rompiendo el mensaje que durante décadas nos había inculcado Disney, dedicado a alimentar una falsa misoginia femenina.

20 años después, seguimos en la brecha, y de aquel feminismo pop hemos pasado al feminismo filosófico, al Riot grrrl, a la conciencia política, artística y social, a mirar de otra manera; a pensar de otra manera. 

Gracias, Spice. ¡Larga vida al Girl Power! 

#WCW 1: Jessica Biel

Sí, este es el primero de una serie de post temáticos bajo el título de Women Crush Wednesday (#WCW) en el que hablaré de mis Crush femeninos, esos que me mandaban señales de que era bollera, pero que yo no sabía interpretar.

Una de las primeras fue Jessica Biel en la serie 7th Heaven.

A. M. Irún WCW
En esta foto, Jessica Biel se parece mucho a una que yo me sé…

A pesar de que la serie tenía un tufillo a moralina conservadora que echaba para atrás (constantes referencias bíblicas, el padre era pastor protestante…), yo la veía a mis tiernos 14 años con regocijo y devoción. ¿Por los mensajes de cada capítulo? ¿Por las tramas? ¿Por el actor principal? Nah. Yo la veía por Jessica Biel. Su personaje era el de una chica en proceso de madurez, que buscaba su independencia y autosuficiencia, que vestía con ropa deportiva, llevaba coleta (¡como yo!) y jugaba al baloncesto (lo que nos permitía verla en camiseta de tirantes y ver sus brazos torneados).

Mary era la hija rebelde de los Camden. Su vida fue un errar constante, tanto en su vida laboral (deseó ser jugadora de la WNBA, policía, bombero, auxiliar de vuelo…), como personal, dando saltos de un hombre a otro. Y es que a Mary, tiempo después lo supe, le pasaba lo mismo que a muchas de nosotras: era lesbiana y no lo sabía.

Pero claro, tampoco se podía permitir pensar en ello habiendo crecido en una familia religiosa, con padre pastor y rodeada de hermanos repelentemente heteros. Y por si acaso se le ocurriera salirse del redil… ¡Boom! Le atropellaba un coche y le destrozaba su carrera como jugadora de baloncesto. Que todas sabemos que ese deporte es un vivero de bollers.

Carlos Ponce y Jessica Biel en 7th Heaven
¿Aceptamos Carlos Ponce como mujer lesbiana?

En fin, al final acaba casada, divorciada y vuelta a unirse con Carlos Rivera (Carlos Ponce), pero para entonces, yo ya había pasado a otro crush.

Ser lesbiana en Zaragoza 

Cuando eres lesbiana en Zaragoza no tienes novia, vas con una ‘amiguica’. 

Así nos borran, así nos invisibilizan. Es el efecto de la neolengua, el idioma ideado por Orwell en su novela 1984 para explicar cómo el lenguaje manipula la mente y la sociedad. 

Orwell luchó con el POUM en el desierto de Los Monegros y la sierra de Alcubierre durante la guerra civil, y me pregunto si cayó en la cuenta de lo que hace el lenguaje con nosotras al ver pasear por aquellos pueblos a un par de ‘amiguicas’ que iban siempre juntas. 

Cuantos más hombres conozco, más lesbiana soy

Del 1 al 10, ¿cuánto de lesbiana eres? suelen preguntar las chicas de @devermut a sus invitadas.

Yo lo tendría claro: un 10.

A lo largo de mi vida (34 palos) he conocido a hombres absolutamente maravillosos, guapos, respetuosos, divertidos. Algunos, incluso, mostraron interés por mí y yo… nada. No me sentía atraída por ellos. Eso tiene que significar algo.

Pero claro, yo, como decía Gustavo Bueno, “con la fecha abajo suscribo todas las ideas que he tenido en mi vida”.

Las bragas de Nico y Carla, a la venta (y una oferta que no podrás rechazar)

Vale, ahora que ya he captado tu atención con un titular engañoso, me explico.
Hace tiempo que me rondaba la cabeza la idea de hacer camisetas con la imagen de las portadas de Nico y Carla.
Cuando vi que las chicas de HULEMS lanzaban su propia colección, me animé con la mía, hice dos diseños por cada personaje (uno con las famosas bragas y otro sólo con letras para las más tímidas) y los subí a Spreadshirt. La oferta de merchandisign es muy amplia: Camietas, tazas, pañuelos, bolsas, bolsos, chapas… ¡Hay de todo! 😄
Arriba, los cuatro modelos que puedes encontrar en la tienda de Merchandishing nicoporfavor.com/merchan.html

Vosotras tenéis una camiseta con la que podréis ligar durante el Orgullo y/o a lo largo del verano y yo iré recaudando para poder hacer cursos de escritura y poder comprarme un portátil con el que escribir más historias lésbicas con finales felices (además de la cuarta entrega de Nico y Carla, tengo tres ideas más, de trés géneros distintos. Y todas con sus protas lesbianas). Vamos, que tenéis A. M. Irún para rato…

Para acompañar la acción, lanzo Los libros de Nico y Carla a 6,99€ (sólo versión digital) a través de PayPal (por separado saldrían a 8,64€), ideal para aquellas personas que todavía no han leído las novelas. Si las has leído ya, ¡difunde la palabra!
Antes de cerrar el post, quiero comentaros que mi idea era sacar los modelos sólo en negro y blanco, pero la plataforma no me deja, cosa que entiendo y respeto. Por eso, en algunos modelos veréis que el diseño de Carla (letras en blanco) está sobre camisetas (u otro merchan) en blanco y, claro, no se ve. Ocurre lo mismo con Nico y productos en negro.
La idea es que la imagen de Carla vaya sobre productos oscuros y la de Nico en claros, pero vosotros y vosotras tenéis la última palabra y podéis elegir lo que queráis.

Solteras

Recoge Carmen Martín Gaite en su libro la historia de una joven de la posguerra con un novio imposible al que aguantó y esperó hasta que él le propuso matrimonio. El día de la boda, vestida de blanco en el altar, al ser preguntada si tomaba a su novio como esposo, dijo: “No, y si he llegado hasta aquí es para que sepan todos ustedes que si me quedo soltera es porque me da la gana”. Sí, se puede estar soltera porque sí. Lo aprendí de pequeña.

Fuente.

10 cosas que quizá no sabías de Nico y Carla

Inspirada por este post de Miriam B. Vigo (autora de “Marafariña” y “Todas las horas mueren”), me lanzo a contaros 10 cosas que quizá no sabíais de Los libros de Nico y Carla. Allá van:
  1. El bar de chicas al que va Nico por primera vez está inspirado en el antiguo Medea de Madrid, actual Club 33 (Una amiga hetero con la que fui se jugó 20 pavos a que me entraba alguna chica. Gané la apuesta. Le entraron a ella).
  2. Al contrario que Nico, no he conducido una moto en mi vida.
  3. La frase que le dijo a Vero su abuela (“Que la vida no te de todo lo que puedas soportar”) la solía decir mi abuela.
  4.  Todos los libros de Nico y Carla tendrán la misma portada. Sólo cambiaré el color de fondo, el título y el estampado de las bragas. La fuente es Roboto.
  5. Mi padre, como el de Carla, también fuma a escondidas.
  6. Nunca he estado en Londres. Como Nico no iba a salir de la habitación de Mamen en la capital británica, pensé que no tenía importancia escribir de algo sin haberlo visto o vivido.
  7. Hay simbología que se repite en los libros (el vídeo VHS, el babuino de culo pelado, las conversaciones con la figura paterna…).
  8. Las iniciales de Nico y Carla corresponden a las de los nombres de mi pareja y mío. Fue algo inconsciente. Caí tiempo después.
  9. La inicial de Raúl también es la misma que la de mi mejor amigo en el que se inspira dicho personaje.
  10. “Aquí se quisieron Carla y Nico” es el cierre de un ciclo pero no de la saga.
Si quieres saber más sobre los libros, visita nicoporfavor.com.
Esto es una recreación de los tres libros puesto que nunca se les han visto juntos…

“Aquí se quisieron Carla y Nico” y las cosas del querer

Nico y Carla. Carla y Nico. Se han apoderado de mi alma y no quieren salir. Son ficción y son realidad. 
Con “Aquí se quisieron Carla y Nico” su historia juntas echa a rodar. Quiero que me acompañen como escritora. Quiero seguir explorando su relación, ponerlas en problemas y ver cómo los van solventando (o no).

El ritmo de publicación ha sido bestial. O al menos así me lo ha parecido a mí. Es cierto que son novelas breves o muy breves, pero toda historia requiere su esfuerzo, su planificación, su diseño de personajes, escenas y tramas. No hay historia pequeña.
Saqué en septiembre de 2015 “Nico, por favor”. En abril de 2016, “El sentido de la vida de Carla Pi” y ahora (julio de 2016 cuando escribo estas líneas) ve la luz “Aquí se quisieron Carla y Nico”. Siento si tenéis la sensación de que se os amontonan las historias, pero estas tres las tenía que sacar así. Prometo no agobiar con el resto de publicaciones 🙂
Ahora os dejo un tiempo para que las vayáis leyendo. Hago un break. Aunque esta frase debería ir muy entrecomillada. Siempre estoy pensando en relatos, trajinando tramas, inventando personajes. Así que el break es en cuanto a publicación, no en cuento a creación. Tengo en mente una nueva historia con nuevas protagonistas que quiero tomarme con más calma porque así lo pide esta novela. Pero sobretodo quiero leer. Leer A otras autoras que se autopublican como yo lo he hecho, leer sus historias y aprender de/con ellas.

Nos leemos 🙂